Con la nariz chata

Sin saber qué onda, una seño que andaba rolando en su Mazda por calles de la colonia Plan de Ayala Norte, en Mérida, embarró la nariz de su nave contra un muro. Cuando el policleto le preguntó el porqué no se detuvo si tenía alto, la mujer contestó: “No sé qué pasó, de repente ya tenía la bolsa de aire en la caja”.

Pero la cosa sucedió cuando la mujer atravesaba la calle 17, su auto se estrelló contra el costado izquierdo de un auto Civic, que también era guiado por una mujer.
Ambas perdieron el control de sus vehículo y se proyectaron hacia adelante. Al final, la más amolada fue la guiadora del Mazda.

Más de este chisme mañana en tu periódico ¡Al Chile!