De tinglado a pura ceniza

El tinglado de Doña Matú quedó hecho cenizas, luego de la intensa quemazón que acabó con el

Un tinglado de cartón, propiedad de María Concepción Matú Alamilla, se convirtió en una bola de fuego a raíz de un madero que se quedó encendido en el lugar, el cual quedó en cenizas.

La endeble construcción que se achicharró está ubicada en la calle 27 entre 38 y 40 de la colonia Santa Rosa, de esta Hunucmá.

El puestecito servía para la cocina económica de doña Matú Alamilla.

Al sitio arribaron agentes de la Policía Municipal, al mando de Carlos Canul Suárez.

Los polis finalmente apaciguaron las llamas, junto con un grupo de vecinos que al principio trataba de controlar las intensas llamas a cubetazos.

La pieza de maderas, láminas de zinc resultó como pérdida total.