De un “susto” a la muerte

Los fiscales ofrecieron, en la audiencia nocturna del lunes, la “entrevista” que afirman le hicieron a uno de los detenidos por el homicidio de Emma Gabriela Molina Canto, en el que un de los acusados admitió que recibió lana para el “trabajo”.

J.M.A. expresó a policías ministeriales que estando en Villahermosa el sábado 25 de marzo recibió la invitación de su coacusado M.L.T. para la chamba.

¿Quieres ganarte un dinero?”, fue la pregunta con la que el L.T. dijo a su coacusado del “susto a una señora”, pero que a los niños no se les iba a hacer daño alguno.

“Si le hacemos algo a los niños, nos matan a nosotros”, le explicaron.

“Vas a ganar $30,000, con todos los gastos pagados. El patrón se encargará de que se compren los boletos del viaje y el hospedaje”, siguió la explicación, de acuerdo con J.M.A.

El detenido dijo que la noche del sábado 26 llegaron a la terminal del ADO en la capital tabasqueña, cerca de la medianoche y una persona les dio los boletos del viaje y que el hospedaje era en el hotel Dolores del Alba. Ambos llegaron a Mérida a las 9 de la mañana, ocuparon el cuarto “308 ó 318”. Después de desayunar regresaron al hotel y cerca de las 13 horas L.T., quien sería el “jefe del trabajo” recibió un mensaje por celular: “bajen, hay un taxi en la puerta que los está esperando”.

Al llegar a la calle vieron el “taxi color verde” el que abordaron y los llevaron. En el interior estaba una persona cuyo nombre desconocen, pero pagó el servicio del transporte hasta la tienda “La Guadalupana” donde les invitaron a tomar refrescos.

“Esa es la casa”, les dijeron mientras que les señalaban el domicilio de Emma Molina.

“En esa casa vive a la que le van a dar el susto”, les explicaron y luego, todos se retiraron. Los detenidos se quedaron en el hotel.

Horas más tarde L.T. recibió otro mensaje: “bajen, los están esperando afuera”.

Era un automóvil rojo (al parecer, Sentra) que manejaba la misma persona que iba como pasajero en el taxi, pero a su lado había alguien más que pidió “hablen, pero no me miren”, a lo que ambos detenidos obedecieron. Se dirigieron a la misma tienda en el Fracc. San Luis.

El lunes temprano hubo una operación similar, llegaron como a las 7de la mañana al mismo sitio, vieron a la hoy occisa, pero no la agredieron porque habían muchas personas.

La cuarta visita al lugar fue cerca de las 3 de la tarde, hubo un tiempo de espera y luego de media hora llegó a su casa Emma Gabriela y ambos decidieron dar el “susto” luego que el acompañante, dijo “es ella”. Ambos acusados se acercaron a la mujer: uno la abrazó por atrás mientras qu el otro sacó una navaja y le propinó varias heridas a la hoy occisa. En total fueron 11 heridas, tres mortales.

Corrieron, subieron a un taxi y unos minutos después L.T. recibió una “llamada del patrón” que preguntó cuál fue el resultado del trabajo y si todo había salido bien. La respuesta fue “ella murió, los niños están bien, no tienen nada”.

L. T. declinó declarar, indicó que sólo fue a ese lugar a la hora de los hechos. Ambos fueron vinculados con prisión preventiva; se siguen las pesquisas.