Ladrón tuvo un mal día

La unión de vecinos y la oportuna intervención de la Policía fueron la mezcla ideal para concretar la detención de un amante de lo ajeno que ingresó a tres casas para saquearlas, a plena luz del día, y amenazó a una vecina con un martillo.

Según averiguó el reportero chilero, los hechos que ocurrieron en el fraccionamento Acuaparque, en el oriente de Mérida.

De acuerdo con los datos que se obtuvieron en el lugar de los hechos, el sujeto, nada tonto, ingresó a robar en dos casas de la calle 6-F entre 27 y 27-A.

Cuando salía de uno de los predios fue descubierto por un vecino, quien alertó a los otros habitantes.

El sujeto, de unos 30 años de edad, brincó los muros de la casa y entró en una tercera propiedad, donde con un martillo comenzó a golpear la puerta y amenazó a la dueña, quien estaba con su bebé, para que le abriera la puerta.

Al no recibir respuesta, el muy desgraciado saltó la barda y huyó por un baldío con el producto del atraco en dos bolsas. Tras este hecho, entre los vecinos comenzaron a peinar el monte en busca del delincuente y a la búsqueda se les unió la Policía.

Finalmente, los agentes ubicaron al ladrón escondido en una pequeña cueva y procedieron a hacerle la manita de puerco y lo atoraron; se recuperó parte de lo robado.

El caco fue trasladado al lugar de los hechos donde fue reconocido por los vecinos como quien entró a robar y amenazó a la pobre y asustada vecina.

Se recuperaron una televisión de 32 pulgadas, una tableta, un celular, dinero y alhajas.

Los afectados fueron trasladados a la Fiscalía General del Estado para que interpusieran la denuncia correspondiente, aunque los policías anticiparon que no era seguro que terminara preso porque con la nueva ley, al no ser un robo cuantioso, el juez lo liberaría y en su lugar le impondría medidas cautelares, como acudir a firmar y no salir del Estado.

“Si regresa por aquí lo linchamos”, advirtieron muy molestos los vecinos de la zona, quienes denunciaron que en el rumbo hay muchos robos.