“Max”, en pie de lucha

El pequeño “Max”, que el sábado pasado sufrió un terrible accidente vial, en el cual su mamá, su hermanito y hasta su nana murieron, continúa en su lucha por la vida.

A pesar de que el chavo apenas cumplirá 5 años, ya le ha tocado vivir más cosas que a cualquier otro niño de su edad.

Su supervivencia podría considerarse un milagro, pues tiene múltiples fracturas en clavícula, cabeza, fémur y brazos, pero también es producto de la ayuda oportuna de las personas que presenciaron el accidente y lo auxiliaron inmediatamente.

El pronóstico sobre su estado de salud es reservado, pero a su familia, que diariamente recorre la sala de espera y acompaña por momentos al chavito, mantiene la esperanza y la fe pese a todo.

Anteayer, como lo han realizado desde el día de los hechos, familiares de María Geraldine Marrufo Martínez, mamá de “Max”, asistieron a la misa de 7 p.m. en la iglesia de San Cristóbal, para pedir por la recuperación del pequeño.

“Está vivo”

—Está delicado y en terapia intensiva, pero por fortuna está vivo. Por eso pedimos la oración de todos y que nos apoyen con sus plegarias. Tenemos mucha fe en Dios —dijo el tío de María Geraldine.

La mujer laboraba como enfermera en el IMSS de Tizimín y de manera constante viajaba a Mérida. Sus familiares desconocen el motivo por el que llevó a los niños el viernes anterior, pero había salido tarde de su trabajo, por lo que se quedaron en la ciudad de Tizimín a descansar y retornaban a la capital cuando sucedió la tragedia.

Los familiares explicaron que el menor sigue vivo gracias a que compañeros de la enfermera pasaban por el lugar al momento del accidente y dieron pronta atención al menor.

Es en el Hospital General Regional No. 1 del IMSS Lic. Ignacio García Télle”, donde “Max” permanece en terapia intensiva.