No están tres metros bajo tierra

El cementerio en el que no salen las ánimas, pero sí su mal olor

Los tres metros bajo tierra que se dice popularmente en referencia a la profundidad con la que se entierra a los muertos, en la ciudad de Ticul han quedado en el olvido, puesto que en el nuevo panteón los cadáveres son colocados en bóvedas de menos de un metro de profundidad, que al no ser selladas correctamente generan malos olores.

En los últimos días se han generado varias quejas de vecinos que acuden encabritados al lugar pa’ reportar el hedor que hay en el panteón jardín, o cementerio nuevo, por las recientes inhumaciones.

Uno de los quejosos es Eduardo Torres Ávila quien en días pasados habría visitado el cementerio y se dio cuenta que las fosas tendrían un metro de profundidad y como ya son usadas “se siente un olor muy fétido”, y que el problema se podría deber a la poca profundidad.

En un recorrido por el lugar, chambeadores comentaron que en realidad las bóvedas que se preparan tienen apenas 40 centímetros de profundidad, con una elevación de otros 40 centímetros sobre el nivel del suelo.

—El mal olor que se siente en estos días se debió a que durante la Semana Santa todos los días había entierros, y de pronto llega la gente a reportar el fallecimiento de sus familiares cuando sólo quedan unas horas para enterrarlos — continuó.

—Es por eso que no nos alcanza el tiempo para sellar correctamente las bóvedas y por eso sale el mal olor que cual dura hasta ocho días.

—Ya no hay eso de tres metros bajo tierra y no hay reglamentación en cuanto a la profundidad de las bóvedas, hay veces que las mismas familias compran sus espacios y las mandan a hacer, pero casi todos lo piden unas horas antes. —chismeó una de las trabajadoras.