No más no hay arreglo

Pa’ su mecha, todo indica que cada vez más se desvanecen las posibilidades de que los cinco atorados acusados de robar el cajero en Yucalpetén salgan “libretas”: en una audiencia matutina los representantes del banco no aceptaron una propuesta de la defensa, por lo que se programó otra reunión en horas de la noche, la que tampoco tendría éxito.

Sobre la negativa expuesta en la audiencia de la mañana, el banco ha tenido broncas de todo tipo porque los cajeros automáticos no son del manejo total y exclusivo de esa institución, pues intervienen otras empresas.

Otra versión señala que hubo “presiones” para que los acusados siguieran en prisión, como “castigo ejemplar” por la rapidez, facilidad y atrevimiento con que cometieron el robo, ante numerosas personas.

En el Centro de Justicia Oral de Mérida (CJOM) hubo “intento de solución” la semana pasada y se fijó para ayer una segunda audiencia, que no dio el resultado esperado por los defensores de los rateros.

El ofrecimiento fue, como en la primera reunión, pagar el dinero supuestamente obtenido por los ahora presos y reparar los daños materiales, a cambio del desistimiento de la empresa bancaria.

El ofrecimiento no fue aceptado, hubo intentos de que se “pensaran” mejor las cosas en vez de continuar con el proceso y llegar a un juicio oral. Hubo una serie de dimes y diretes entre las partes y el Juzgado 2o. de Control suspendió la audiencia por varias horas en tanto los representantes del banco consultaban a esa institución.

Por la tarde, casi entrada la noche, continuaron las pláticas ante la insistencia de la defensa de los cinco detenidos, que intenta resolver el conflicto por “una vía alterna” que señala la ley.

Más de $800,000 y otros daños se pagarían al banco, luego de que presuntamente los detenidos robaron el cajero la noche del domingo 19 de noviembre.

Se averiguó que en la segunda audiencia tampoco hubo arreglo, por lo que pasaría cierto tiempo para que de nuevo se intente una solución fuera del juicio.