Pegó como si fuera un minihuracán

Fotografia de la Edición Impresa

El cordonazo de la Santa Cruz (3 de mayo) se adelantó a ayer domingo por la mañana y azotó a las 7:30 de la mañana con vientos que alcanzaron hasta 90 kilómetros por hora que hicieron volar sillas, mesas y toldos del malecón, tumbaron cables de luz y teléfono.

El fuerte aguacero, que duró una hora, causó la inundación de numerosas calles de la ciudad, tanto en el poniente, oriente y sur. La basura que arrastraron los vientos y lluvia taparon los pozos pluviales que resultaron insuficientes para el desahogo de las numerosas arterias afectadas.

Por el mal tiempo causado por el norte y el cordonazo, se paralizó toda la actividad pesquera y se suspendió la captura de pepino de mar, será hasta hoy o mañana martes cuando se reanude esa pesquería, cuya temporada concluye el sábado 21.

El puerto amaneció con cielo medio nublado a nublado, presagio de mal tiempo, los puertos fueron cerrados a las 6 de la mañana en previsión por el desplazamiento del frente frío 44 cuyos efectos se comenzaron a sentir desde la madrugada con lloviznas y vientos.

—Lo que va a azotar es un cordonazo y no va a tardar, hay que estar prevenido —comentó el pescador Alejandro Lavalle Tec mientras se iba a Chicxulub Puerto.

—Viene fuerte el cordonazo de la Santa Cruz, se va adelantar, ojalá y no cause daños, gracias a Dios los pescadores ya subieron sus lanchas y hoy no salieron a pescar pepino –señaló el ribereño Roberto Zaldívar.

Manuel Gutiérrez Ramos, de la marina turística Paraíso de Yucalpetén alertó a la comunidad náutica cuando comenzaron a soplar vientos fuertes y caía fuerte aguacero, pues se temía que se repitiera la misma historia del 4 de mayo de 2017 cuando azotó un violento cordonazo que hizo que numerosos barcos de la flota mayor soltaran sus amarras.

El cordonazo azotó a las 7:30 de la mañana, a esa hora los pescadores se encontraban en el puerto, muchos estaban en la playa poniendo en resguardo las lanchas para evitar que sean destrozadas por las marejadas. Tampoco salieron los ribereños del malecón.

Los vientos rolaron por los cuatro puntos cardinales, parecía un minihuracán, el torrencial aguacero, que cayó y duro 35 minutos igual que el cordonazo, impedía ver a guiadores

En la playa del malecón, donde volaron sillas y mesas de plástico, así como toldos, la visibilidad era casi nula, algunos corredores que a esa hora se ejercitaban, buscaron refugio bajo los arcos del viaducto del ex muelle fiscal.

Una fuente de la Capitanía Regional de Puertos indicó que azotó el cordonazo, con vientos de 80 kilómetros por hora y rachas de 90 Kph cerca de la costa, en alta mar alcanzó los 100 Kph, tomó por sorpresa a las embarcaciones de la flota mayor que están pescando mero, pero debido a la hora en que azotó lo más seguro sería que la tripulación capeó el temporal.

En Yucalpetén, contra lo que se temía no se soltaron las amarras de los barcos aunque aumentó el nivel de la dársena.

Por los fuertes vientos por distintos rumbos de la ciudad cayeron cables de baja y alta tensión que dejaron durante unas cinco horas sin energía eléctrica a por lo menos mil casas, para restablecer el servicio y reinstalar la cablería, la CFE dispuso de ocho cuadrillas de a tres electricistas para trabajar.

La calma retornó a las 10 a.m., pero los efectos del norte continuaron todo el día.