Se da un buen azotón

Mérida.- El empleado de una gasera se dio un tremendo marranazo luego de caer del techo de un céntrico predio habilitado como restaurante.

En el lugar se supo que el ija, de 25 años, estaba checando un tanque estacionario que está en el techo del negocio ubicado en la calle 69 con 72 del centro, cuando perdió el equilibrio y su instinto fue sujetarse de la orilla del predio.

Su compañero escuchó los gritos y fue en ayuda de su cuate, corrió a buscar la escalera, pero ya no aguantó y terminó soltándose y cayendo de una altura de 6 metros.

Por fortuna Hernández Campos resultó con golpes leves y fue valorado por el paramédico de la Policía Municipal de Mérida, Carlos Hau.

El responsable de la gasera se encargó de trasladarlo al hospital para una mejor valoración médica.