Se fregaron 12

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Drama, llanto y dolor se vivió ayer en la carretera Mérida-Cancún luego de un feo porrazo cuyo saldo fue de 12 heridos, cuatro de ellos prensados en los vehículos.

De acuerdo con datos recabados, el accidente ocurrió ayer a las 9:30 de la mañana en el kilómetro 7 de la carretera Mérida-Cancún, a unos metros del puente de San Pedro Nohpat.

El tractocamión tipo madrina placas 91A-E2-9, conducido por Héctor Javier Mendoza, intentó meterse al camino, pero el chofer no se percató de que en el sentido Kanasín-Mérida rolaba el colectivo de la ruta Mérida-Cuzamá, manejado por Francisco Estrella.

El taxi se embarró con la cama del pesado vehículo. Detrás del colectivo transitaba a gran velocidad la camioneta, placas 47A-E8-J, de mensajería, manejada por Carlos May Hau, que se estrelló con el taxi.

En total hubo 12 heridos, 11 del taxi y el guiador del camión de mensajería.

Los trasladados al hospital son Marcos Alberto Chan Dzul, de 21 años, quien junto con el guiador quedó atrapado en el vehículo; Erick Enrique Be Collí, Marcela Yam Ek, Lorenzo Quetzal Puc, Gualberto Tec Yam, Omar Alfonso Chan Cih y Martha Noemí Canché Garrido. Dos de los lesionados se encuentran graves por golpes en la cabeza.

Por la magnitud del porrazo se cerró la carretera principal en ambos sentidos y se formó un caos vial.

Fueron cinco ambulancias y tres carros de bomberos, junto con personal, los que llegaron para atender la emergencia.

La carretera se convirtió de manera literal en un hospital al aire libre; los heridos leves se bajaron y sentaron en la carpeta asfáltica para ser atendidos por los servicios de emergencia.

Algunas mujeres que viajaban en el taxi accidentado rompieron en llanto por el susto, más que por sus lesiones. Para agilizar las labores se acordonó el área y era un ir y venir de policías, paramédicos y bomberos.

Los tragahumos tuvieron que utilizar sierras para cortar los fierros del camión de mensajería y del taxi colectivo para rescatar a todas las víctimas.

En el interior del taxi colectivo se escuchaban los gritos de dolor de uno de los heridos que aún no había sido rescatado.

Para el deslinde de responsabilidades, el trailero fue detenido por la Policía.

Los rescatistas se coordinaron para sacarlo y platicaban con él para evitar que se desmayara o perdiera la conciencia. “Calma amigo, vas a estar bien, te vamos a sacar”, le decían.

Luego de varios minutos se cortaron los fierros en los que tenía atorada la pierna y lo sacaron. Lo recostaron en la camilla y le administraron oxígeno y solución salina.

Las labores fueron vistas por numerables personas que se acercaron al área.

Tras las labores de rescate algunas personas aplaudieron a los rescatistas por la labor realizada. Personal de la Policía Federal se hizo cargo del peritaje.