Un hamacazo lo deja frío

Ya echado a perder fue hallado ayer el cuerpo de un ija en Tizimín, quien llevaba varios días de muerto y, al parecer, se cayó de su hamaca, se golpeó la chola con el piso y jaló al valle de los frijoles.

El reporte lo hizo un vecino a la Policía Municipal, cerca de las 10 de la mañana de ayer, cuando de la puerta de un cuarto que da a la calle, vio restos de sangre y que salían de la casa de José Sebastián Cauich Mayen, mejor conocido como “Cuy”. El olor a podrido era insoportable.

El ahora difunto, se dedicaba a la comercialización de carne de res y venta de animales en pie, vivía en la calle 66 con 51 en la entrada del fraccionamiento de Los Aguacates y tenía 76 años de edad.

Los vecinos chismearon que lo dejaron de ver hace tres días. Usualmente salía con su moto o con la camioneta en las mañanas y regresaba al atardecer; sin embargo, llevaba ya algunos días que no se le veía, ni a sus trabajadores por el sitio.

Al llegar sus familiares, creyeron que lo habían matado o que le había dado un infarto. Sin embargo, los uniformados dijeron a la familia que parecía que se trataba de un accidente, pues la mitad de su cuerpo estaba en el suelo y la otra en una hamaca.

Al lugar llegó la esposa de “Cuy” y sus hijos, quienes se pusieron a llorar y no creían los sucedido. La viuda comentó que apenas hace ocho días vio a su esposo y que siempre que se sentía mal la llamaba, pues padecía de la presión y del corazón.

Más tarde llegó personal de la Fiscalía y peritos para hacerse cargo. Al parecer “Cuy” se cayó de su hamaca desde el martes.