EL DIGNO

Fotografia de la Edición Impresa

Tía Justa, estoy muy triste, pues hace unos días le di unos cuantos catorrazos a mi machín, pero la neta es que él se lo buscó, ya que llegó a la casa bien pedernal y pues me sacó mucho de onda. Desde eso, mi viejo me aplica la “ley del hielo”. Esta situación me tiene triste. ¿Qué hago?

María Carvajal

¡Ay comadre! No te debes sentir mal, porque si le diste sus buenos trancazos cuando estaba bien chupirul, de seguro ni lo sintió. Pero mira, aunque no te dirija la palabra, puedes decirle que será la última vez que lo vas a hacer y de paso, lo puedes consentir bajándote por los chescos. Suerte sobrina.

 

Compartir
Artículo anteriorEL CORNUDO
Artículo siguiente¡Aguas, mujer al volante!