LA BORRACHA

Tía, ando enojada con mis cuates, pues hace unos días me emborraché y creo que alguien me estuvo manoseando y me dejó con la piel llena de raspones. De seguro algún puerco me untó los “peluches” de su barba. De veras que una mujer ya no puede tomar sin que pase algo.

Mariana González

Mira sobrina, estabas tan pasada de copas que de seguro no te acuerdas qué paso. En primera, los raspones que tienes en el cuerpo seguro son porque te caíste en algún arbusto con espinas. Y en cuanto al manosea, ya me contaron que eres bien caliente y que con unas chelas encima te quieres comer cualquier cosa. Ya, deja de chupar… cerveza.