LA PODEROSA

Fotografia de la Edición Impresa

Tía Justa, la otra noche una condenada chacala se topó conmigo y casi le reviento la jeta, sólo porque intervino la Policía, no hice nada. Pero poco me faltó, para pegarle en el hocico y deje de molestarme. Y es que yo soy amiga de muchos ijas muy poderosos.

Hilary Celis

Cálmate “lady marymacha”, no quieras que te partan la jeta a ti, no ves que las chacalas son montoneras, no vaya a sacar su navaja y te reviente, pero la lonjas que tienes. Mejor aguanta, porque de seguro estabas en algún lugar, en donde ellos se reúnen. Lo mejor será que bajes… tu bilis.