El famoso “Cortanalgas”

Cuentan que por allá de los años 40, Yucatán fue víctima de un loco que andaba atormentando a las boxitas petaconas.

A este maniático sexual se le conoció como “El Cortanalgas”, porque cuando veía a una boxita con una llamativa defensa trasera, pasaba y con un fino bisturí les hacía un tajo en las pompis.

Oficialmente nunca se dio con el pervertido, pero corrió el chisme que sí fue atrapado, pero como era hijo de un prominente doctor de la época, amigo del entonces gobernador, fue dejado en libertad.

El degenerado era un pasante de Medicina que, posteriormente, ya graduado como doctor, tuvo su consultorio por el rumbo del barrio de San Cristóbal.