El Hotel Stanley

Todo comenzó con un sueño… durante una noche de Halloween en 1974, Stephen King soñó a su hijo gritando y con un profundo terror en su rostro, pues era perseguido por una manguera de incendios, a lo largo del pasillo de un hotel; cuando Stephen King despertó alebrestado, se dirigió a la ventana del hotel donde se hospedaba y comenzó a admirar las montañas rocosas que colindaban con un cielo negro, y fue entonces que le llegó la inspiración para escribir una de las más grandes historias del cine de terror: “El resplandor”.

El hotel donde sucedió este episodio crucial en la vida de Stephen King y muchos de nosotros, los aficionados del terror, es el Hotel Stanley, ubicado en Colorado, Estados Unidos, donde no solo Stephen tuvo un sueño, sino experimentó eventos paranormales junto a su esposa, pues el hotel es conocido por ser uno de los más embrujados del país norteamericano; este lugar fue otro de los elementos que inspiró al escritor para crear la espeluznante novela.

Durante la estancia de Stephen y su esposa, quien lo acompañaba, se hospedaron en la habitación 217, y aunque parezca difícil de creer, eran los únicos huéspedes dentro del siniestro hotel, pues el complejo turístico solo abría sus puertas pocos meses en el año, y cerraba poco antes de llegar el invierno, para el 30 de Octubre cuando el matrimonio arribó, ya era el final de la temporada.

El primer suceso misterioso que la pareja vivió, fue cuando regresaron a la habitación poco después de cenar en el desolado comedor, pues al entrar, todas sus pertenecías estaban regadas, como si alguien hubiera sacudido sus maletas, pero no alguien humano, pues los empleados del hotel aseguran que nadie entró a la 217, donde una empleada del hotel en el año 1911 fue electrocutada.

Otro suceso, fue durante la madrugada, cuando Stephen recorría a solas los pasillos del hotel, vio como la alfombra se movía como por arte de magia.

Esta es la información que Stephen ha contado a los medios, sin embargo la leyenda oscura cuenta, que Stephen además tuvo un encuentro con niños muertos que deambulaban en el hotel, además de que asistió a una fiesta al salón de baile, donde los otros invitados eran espíritus del más allá.

Y aunque aquí termina la historia de Stephen King y su visita en el hotel encantado, no es donde termina la historia del hotel respecto a lo paranormal, pues tanto como empleados del hotel como huéspedes, relatan haber sido testigos de manifestaciones fantasmagóricas, y es que la mayoría concuerda, en que espíritus de niños habitan dentro del hotel, pues siluetas de niños traspasan las paredes, y las voces y risas de los pequeños retumban entre los cuartos y los largos pasillos del hotel.

Otro tipo de manifestaciones, es que las pertenencias de los huéspedes son movidas del lugar de manera inexplicable, ruidos de presencias invisibles emanan dentro de las habitaciones, parpadean siniestramente las luces y las llaves de agua se abren solas.

Pero sin duda alguna, el foco paranormal del hotel es la habitación 418, actualmente clausurada, pues ahí habita un fantasma maligno que en el pasado espantó a los huéspedes durante la madrugada para que se fueran, siempre aparecía furioso en la esquina de la habitación.

Debido a su alta actividad fantasmal, en el hotel se realizan recorridos paranormales, ¿Tu te atreverías a ir?