La niña del panteón

Es bien sabido que un panteón es fuente de alta actividad paranormal, y aunque en esta leyenda de Morelia, Michoacán los aterradores eventos suceden en una plazuela, ubicada frente al Santuario de Guadalupe, en la antigüedad eran tierras de un panteón de nombre “San Diego”, pero fue destruido, razón insuficiente para que el alma de una niña que se apareció en 1809, aún siga manifestándose donde una vez fue sepultada.

La historia comienza con el caballero don Sebastián, un hombre quien tenía enterrado a su difunto hermano en el panteón, al cual diariamente visitaba; un día poco antes de caer la noche, mientras se dirigía a la tumba de su allegado, encontró a una niña de cabello rubio y ojos azules, cuyo aspecto era pálido y sombrío, y llevaba consigo un vestido blanco.

La pequeña parecía desorientada, y este decidido a ayudarla, le preguntó si estaba perdida, y ella asintió con la cabeza, para luego extender su mano izquierda para tomar la mano del hombre; cuando este la tocó, sintió una mano escalofriantemente helada, por lo que se quitó la capa que portaba para el frio y se la colocó a la niña, e hizo una segunda pregunta: “¿Quieres que te lleve con tus padres?” Y ella le dio un sí, moviendo la cabeza.

Comenzaron a caminar entre las tumbas, hasta que de pronto la niña se detuvo y señaló dos tumbas, grabadas con los nombres de una pareja, dado por entendido que era la tumba de sus padres; el caballero pensó que se trataba de una huerfanita, y que está se había escapado de sus tutores para visitar a sus papitos, así que le preguntó de donde venía ella, para así llevarla de vuelta, y ahora con la mano derecha, la niña apuntó una tumba chiquita, la de ella…

Sin embargo Don Sebastián, no prestó mucha atención a ese detalle, pues se dio cuenta que la niña no tenía un dedo y estaba aún sangrando, por lo que alarmado le hizo una serie de preguntas como: “¿Qué pasó?” “¿Te cortaste?”, pero ella movía la cabeza, señalando que no. Cuando el don le preguntó si alguien le había hecho daño, ella respondió que si con su cabeza; ¿Sabes quien fue? Preguntó el hombre, y ella dio la misma respuesta, si…

El caballero dispuesto a hacer justicia, le pidió que lo llevara hacía donde estuviera la persona malvada que la lastimó, la niña lo tomó de la mano otra vez, y lo guió hacia otra zona del panteón, hasta que se posó sobre otra tumba y la apuntó.

En la lapida estaba grabado el nombre de “Quinto Peralta”, la persona que la niña estaba acusando, por lo que don Sebastián le dice a la niña, que el criminal ya no le puede hacer daño, pues ya esta bajo tierra, pero la niña con una profunda tristeza, moviendo la cabeza contestó que no, así que le preguntó el hombre, que si el malo no estaba enterrado, donde estaba, y ella por primera vez usó su voz, gritando asustada: “Allí”.

El hombre volteo hacía donde la niña apuntó, pero no había nadie, cuando volvió la mirada, la niña ya no estaba, solo su capa tirada… en ese momento, don Sebastián se dio cuenta que la niña era un espíritu del más allá, entonces él salió corriendo.

Al día siguiente regresó, y preguntó a los encargados, sobre quienes eran los difuntos que estaban enterrados en las tumbas a donde la niña lo había llevado, y resulta que pertenecían a una familia, cuya muerte fue espeluznante, pues unos maleantes habían entrado a robar y asesinaron a cada miembro de la familia, incluyendo la niña pequeña, a la cual le cortaron un dedo, para tomar el anillo de oro que sus padres le habían regalado.

Ante tal historia desgarradora, el hombre dedujo que lo que la niña decía era verdad, así que pidió a las autoridades que revisaran las propiedades que habían pertenecido a Quinto Peralta, el hombre que según dañó a la niña, y para sorpresa de todos, efectivamente se encontraron las pertenencias de la familia asesinada.

Posteriormente el cadáver del asesino fue exhumado del panteón, para que así, el espíritu maligno ya no perturbe el alma de la niña muerta, y ella pudiera descansar, pero lamentablemente ella no se ha dormido… pues desde esa época antigua hasta la época actual, incluso con el panteón removido, la niña sigue apareciéndose a las personas, las cuales piensan que esta pidiendo limosna, ya que el alma de la niña inocente les ofrece su mano, sin embargo los que conocen la historia, sabes que es porque quiere que la lleven con sus padres, a quienes busca desde que murió.