Leyenda de “La Taconera”

Se cuenta que en la ciudad de Saltillo, Coahuila, el fantasma de una mujer se manifiesta durante las noches en el centro histórico, pues en vida ella tuvo una lamentable historia, y ahora carga con el peso de una culpa que no puede olvidar, la aterradora historia de la conocida “Taconera” es la siguiente…

Ella era una atractiva mujer, que vivía junto a su madre enferma, por lo que en el día no salía para poder cuidarla, sin embargo cuando la oscuridad de la noche arribaba, ella tapaba a su madre y esperaba que se durmiera, para así ponerse un coqueto vestido y unos finos tacones, vestimenta nocturna que usaba para seducir a su amante, al cual posteriormente visitaba.

Así que era costumbre que por las noches, cuando todos los vecinos estaban recogidos en sus casas, escuchar el ruido de los tacones de la mujer al caminar, por lo que no pasaban desapercibidas aquellas intrigantes visitas.

Una de aquellas noches apasionadas, la mujer regresó caminando a su casa como siempre, pero lo que había en casa era diferente, pues cuando fue a ver como estaba su madre, la viejita ya había fallecido.

La mujer se quería morir, pues se arrepentía de haber dejado a su madre enferma, se cuestionaba una y otra vez, si la hubiera podido salvar de haberse quedado en casa, pero era una pregunta que nunca hubiera podido encontrar respuesta, por lo que con un profundo arrepentimiento, se dejó morir de tristeza. Aunque otro de los rumores es que se quitó la vida, aventándose a un carro en movimiento.

Independientemente de cómo murió, lo más espeluznante es lo que pasó después, pues La Taconera regresó de la muerte, pues los tacones que pisoteaban el piso, volvieron a escucharse en el vecindario, y aunque muchos de los vecinos no se atrevían a mirar por la ventana, los que si lo hacían, se percataban que no había nadie.

Hay muchos testigos de haber reportado actividad paranormal en la zona que La Taconera recorría para visitar a su hombre, especialmente en la calles Juárez y Bravo. Una de las manifestaciones, es la aparición de una silueta de una mujer entaconada que desaparece entre la oscuridad, y el ya mencionado ruido de los tacones, que curiosamente para los transeúntes, solo lo pueden escuchar los que van en cierta dirección, los que vienen en sentido contrario, no pueden escuchar el ruido espeluznante.

Y aunque parezca que no puede haber algo más aterrador, algunos saltillenses relatan que La Taconera lo que esta buscando es hacer daño, por lo que advierten que si escuchas los taconazos atrás de ti y volteas, encontraras una mujer deformada y ensangrentada que lanza un estremecedor grito, con la intención de que al tratar de huir, un carro te atropellé como a ella y te conviertas en un alma más en pena, que la acompañe en su siniestra eternidad.