LOS CANÍBALES DE ESCOCIA

La verdadera historia de “El despertar del diablo”

La película “El Despertar del Diablo” trata de una familia que viaja por una carretera de Nuevo México, cuando de pronto quedan varados en medio del desierto y comienzan a ser cazados por mutantes. Lo que muchos desconocíamos de este filme es que fue basado en hechos reales, aquí les escribo la aterradora historia…

Todo comenzó en el siglo XVI, cuando un hombre llamado: Alexander “Sawney” Bean, cansado de trabajar y llevar una vida normal, decide junto a su novia marcharse rumbo a la costa de Bennane Head, Escocia. Encontraron una cueva junto al mar, donde decidieron que sería su nuevo hogar, sobrevivirían de los viajeros que pasarían por la carretera, los matarían para robarles su comida y demás pertenencias.

Conforme fueron pasando los años, tuvieron hijos con quienes cometían incesto, pues todos tenían relaciones entre ellos y nuevas vidas nacían… se hacía tan grande la familia que con lo que robaban ya no era suficiente, por lo que comenzaron a comer carne humana de sus victimas; los restos que no les gustaban, los tiraban al mar, algunos eran encontrados pero las autoridades nunca daban con los verdaderos asesinos, por el contrario muchas inocentes victimas murieron al ser acusados falsamente.

Durante 25 años esta salvaje familia mató brutalmente miles de personas, hasta que un día su suerte cambiaría al atacar a una joven pareja. Cuando los caníbales atacaron, el hombre se defendió con una pistola y una espada, aunque no fue suficiente para que se salvara su esposa, pues a ella la despedazaron y comieron frente a el… Mientras el hombre se resistía, pasaba un grupo de 30 turistas por la zona y vieron la sangrienta escena a la orilla de la carretera, los caníbales se asustaron y se fueron a esconder a su cueva.

Los soldados del Rey James VI de Escocia no tardaron mucho en llegar, gracias a los perros de rastreo pudieron dar con la cueva de los caníbales, en donde encontraron a los 48 miembros de la familia rodeados de incontables restos humanos.

Al final la familia Bean pagó por sus atrocidades, los hombres fueron castrados hasta morir desangrados y las mujeres fueron quemadas en la hoguera.