Aún no han trasladado el cuerpo de los progreseños que murieron en un avión

PROGRESO.— Amistades y parientes de la familia progreseña Reyes Luna, cuyos cinco integrantes murieron en un avión que se desplomó en la sierra de Monclova, Coahuila, esperan que les avisen del posible traslado de los cuerpos a este puerto para el sepelio.

También preguntan si se oficiará alguna misa de réquiem por los esposos Luis Octavio Reyes Domínguez y Loyda Liliana Luna Larrosa, ambos de 52 años de edad; y sus tres hijos, Jade Paola, Guillermo Octavio y Frida Alejandrina, de 26, 23 y 19 años, respectivamente.

La familia Reyes Luna residía en Monterrey, por cuestiones de trabajo y de estudios de sus hijos.

Los difuntos esposos vivieron su infancia y juventud en este puerto, donde sus familias son conocidas.

Reyes Domínguez fue ingeniero petroquímico, hijo de Morelia Domínguez, exdirectora de la secundaria Carlos Marx en este puerto y exaspirante a una alcaldía. Por años trabajó en Pemex. Al morir era director ejecutivo de Typhoon offshore, de Grupo Salinas.

En ambas empresas fue su compañero de trabajo el también director ejecutivo Ramón Amauri Vela, de 58 años, quien murió en el avión con su esposa Martha Isabel García Lagunes, de 44, y su hijo, Gary Amauri Vela García, de 20, originarios y vecinos de Villahermosa, Tabasco.

Loyda Luna fue sobrina del exalcalde progreseño Pedro Luna Estrada; su familia es dueña de varios negocios.

Con la familia Reyes Luna viajaban los regios Mónica Leticia Salinas Treviño, de 23 años, y Manuel Alejandro Sepúlveda González, de 26 años, quienes eran novios de Guillermo y Jade.

En la aeronave también perdieron la vida el piloto Juan José Aguilar Talavera, de 45 años; el copiloto Luis Ovidio González Flores, de 29, y la sobrecargo Adriana Monserrath Mejía Sánchez, quien hoy miércoles cumpliría 30 años.

Las dos familias viajaron el viernes a Las Vegas, sábado asistieron a la pelea sabatina de Saúl “Canelo” Álvarez y el domingo abordaron el avión para retornar a Monterrey, donde debían llegar a las 6:30 de la tarde.

Pero a las 5:20 p.m. se perdió contacto con la aeronave, que fue hallada el lunes.

En medios nacionales y extranjeros se dice que el piloto trató de subir a mayor altitud para eludir una zona de mucha turbulencia y formación de tormentas, pero perdió el control y el avión se desplomó en caída libre.

Ayer martes el fiscal de Coahuila, Gerardo Márquez Guevara, informó a medios nacionales que a las 8 a.m. terminó el rescate de siete cuerpos casi completos y lo demás son partes.

Exámenes de ADN

Indicó que todo se llevó a la Fiscalía en Monclova, donde se harán pruebas de ADN para identificarlos, pues están calcinados y no es posible identificarlos a la vista.

Varios medios de comunicación en internet también difundieron ayer los vídeos que Jade Paola grabó durante el viaje en el avión y publicó en sus redes sociales.— MEGAMEDIA