Jóvenes yucatecos desarrollan un combustible que sustituye al diésel

PETO.— Alumnos de la carrera de Mecánica Automotriz, de la Universidad Tecnológica del Mayab, obtuvieron uno de los primeros lugares en un concurso del programa Impulso al Autoempleo Juvenil, realizado por la Secretaría de la Juventud (Sejuve).

Los estudiantes presentaron un proyecto que consiste en un nuevo tipo de combustible que puede sustituir al diésel.

El grupo de alumnos obtuvo un incentivo de $75,000 debido a lo innovador del proyecto y la viabilidad que tiene. El recurso que les dieron es para que puedan potenciarlo.

Los estudiantes se adjudicaron el premio, que consiste en asesorías y apoyos económicos para jóvenes emprendedores que deseen desarrollar un proyecto o negocio, sin importar si son o no estudiantes.

Desarrollo

El proyecto de los universitarios lleva por nombre “Biosurmex” y comenzó a ser desarrollado hace más de un año por el estudiante de la carrera de Mecánica Automotriz, Ángel Javier Villanueva Chan, y un equipo de compañeros.

“Biosurmex” es un biocombustible con características idénticas al diésel, que se produce a partir de aceite comestible quemado mezclado con etanol y otros elementos químicos.

El profesor José Guadalupe Moo Xix, mentor de la asignatura Emprendedores y asesor de este grupo de estudiantes, informó que este compuesto podrá sustituir al combustible fósil para equipo de combustión interna y equipo mecánico como tracto camiones, grúas, autobuses, compresores, moto conformadoras, montacargas, entre otros.

Los alumnos ganadores primero participaron en un concurso interno en la universidad el 24 de abril, en el cual compitieron 13 proyectos de las cuatro carreras.

En esta primera fase personal de la Sejuve asistió como parte del jurado para dictaminar quién sería el representante del plantel.

Segunda fase

En la segunda fase del concurso, que se efectuó en agosto en el Instituto Yucateco de Emprendedores (IYEM) de Mérida, asistieron más de 50 equipos participantes con diferentes tipos de proyectos.

Como parte de esa segunda fase, los jóvenes tomaron cursos de capacitación y talleres sobre actividades productivas, áreas de oportunidad, habilidades empresariales y planes de negocio.

Finalmente, el 22 de agosto se efectuó la parte final del concurso, donde los participantes tenían que explicar en qué consisten los proyectos y fungieron como jurados conocidos empresarios del Estado.

Fue ahí donde los alumnos obtuvieron el máximo incentivo de este programa, que consiste en 75,000 mil pesos.