LA CAMIONETA le dio un santo utazo a la moto

Molido, con varias fracturas y a punto de que se lo cargue el payaso se llevaron paramédicos de la Cruz Roja a un motociclista que se voló el rojo en un semáforo y fue atropellado por una Urvan en el centro de Mérida.

Un buen de gente estaba sobre la escarpa de la calle 52 con 71 con el susto en los chones, pues decían que “estuvo feo como el muchacho voló con la moto” luego de que lo atropellaron.

“Pero él se tuvo la culpa” , decían las personas, casi todas estaban en la Urvan, que era de pasajeros, era de la Ruta-1 Serapio, manejada por Miguel Carrillo Rivero.

La camioneta iba llegando al Centro por la calle 52, eran como las 2 de la tarde. Así llegó a la esquina con la calle 71, donde el semáforo le marcó el color verde y, pues, pasó.

Pero sobre la segunda calle iba el motociclista, quien al parecer respondía al nombre de Alberto Chulim; el chaval estaba jalando y no se dio cuenta que el semáforo estaba de color rojo, además de que casi no se ven por unas tablas en una cantona que está a punto de caer.

La Urvan alcanzó a pescar en la llanta delantera a la moto, pero fue suficiente para que mande a volar al motociclista como cinco metros.

“El tobillo le llegaba hasta la espalda, además tenia la cara llena de sangre”, decían los que vieron el accidente.

Justo pasaba el coordinador local de la Cruz Roja, quien enseguida solicitó ayuda y esa corporación se encargó de trasladar al muchacho para el hospital, donde dijeron estaba bien grave a causa de las heridas que le dejó el guamazo.

Igual llegaron paramédicos de la policía municipal de Mérida, además de muchos agentes quienes se encargaron de cerrar las calles cercanas para darle chance a los paraméédicos para que chambeen tranquilamente.