Un chamaquito de 17 años estaba esperando esposado a que lo ficharan a la comisaría, en ese momento el poli que lo arrestó comenzó a darle el soponcio, así que el vato se paró y pidió ayuda a otros oficiales.

Jamal Rutledge fue detenido el pasado mes de septiembre por robo y asalto con violencia. El menor de edad fue llevado a la comisaría de Fort Lauderdale, en Florida.

Cuando el agente Franklin Foulks estaba haciendo la talacha  de revisar los papeles para la consignación del adolescente comenzó a sufrir un dolor en el pecho y cayó de zopetón al suelo.

El chico malo se dio color de lo que estaba pasando y aún que estaba esposado se acercó al poli, luego luego comenzó a patear la puerta de la oficina donde estaban y logró llamar la atención de otros oficiales, mismos que ayudaron Franklin.

Personal médico confirmó al cuerpo de seguridad de Fort Lauderdale que el tiempo fue un factor clave para preservar la vida del agente.

El personal involucrado en el caso, así como Rutledge, serán reconocidos por el gobierno local este mes.