LA CARNE

Fotografia de la Edición Impresa

Tía Justa, le chismeo que el otro día me fui al mercado de mi pueblo a comprar carne para hacer mi pucherito sabroso, pero cuando llegué ahí, me sorprendió el que vende carne, pues me la ofreció y en trozo y hasta me dio su número y me echó el ojo; me movió el tapete, no se qué hacer pues tengo a mi enamorado.

Lina Cab

¡Ay, sobrina! Aprovecha, qué tal si te hace las rebajas con las carnes, yo que tú le tanteó el cuero, además tu enamorado qué más te está ofreciendo. Si solo te saca a cenar, yo que tu veo que ofrece el otro, total aún no es tu machín oficial. Quién quita y te empieza a ofrecer su trozo de carne gratis.