El salto de Liborio Vidal Aguilar del PAN a Morena y sus intenciones de competir por la presidencia municipal de Mérida no serían, para el investigador y académico Luis Ramírez Carrillo, un simple cambio de camiseta política.
Desde su lectura, detrás del movimiento hay un acuerdo entre gobiernos y grupos de poder económico con interés en mantener control político y financiero en Yucatán.
“Más que un acuerdo transexenal, lo que demuestra la aparición de Liborio y su registro en Morena es un acuerdo entre Vila y Huacho”, sostuvo Ramírez Carrillo, en referencia al exgobernador panista Mauricio Vila Dosal y al actual gobernador morenista Joaquín Díaz Mena.
Liborio Vidal tendría la mira puesta en Mérida
Ramírez Carrillo considera que Vidal Aguilar tiene una intención clara de competir por la alcaldía de Mérida y que, a futuro, buscaría también la gubernatura de Yucatán.
“Liborio tiene la clara intención de ser candidato y su visión a futuro es que quiere ser gobernador”, afirmó.
El académico señaló que este movimiento, desde su perspectiva, deja mal parados tanto al PAN como a Morena y a Vila Dosal, pues considera que exhibe una alianza política que tendría detrás a un pequeño grupo de poder económico.
“Su intención es tener poder, no el servicio público”
Ramírez Carrillo afirmó que Vidal Aguilar “es muy rico y su primera intención es el poder, no el servicio público”.
También sostuvo que es una persona carismática, con capacidad económica para impulsar sus aspiraciones y con facilidad para cambiar de partido, algo que, dijo, ha ocurrido en cinco ocasiones a lo largo de su trayectoria política.
“No tiene ideología política, sino un egoísmo y ambición por el poder político y económico, por lo que es difícil de creer su versión de que lo mueve su vocación de servicio”, agregó.
Aun así, el investigador reconoció que Vidal Aguilar tiene el derecho de aspirar a cualquier cargo político, aunque calificó su paso por distintos partidos como una muestra de “inconsistencia de valores”.
Analista retoma acusaciones de Renán Barrera
Para Ramírez Carrillo, el verdadero protagonista de este episodio no es solamente Liborio Vidal, sino Mauricio Vila, el PAN y el operador político Roger Torres.
El académico relacionó el movimiento de Vidal Aguilar hacia Morena con las acusaciones hechas anteriormente por el excandidato Renán Barrera Concha, quien habló de una traición desde dentro del PAN durante la elección.
“Parte de lo que dijo Renán Barrera sobre la traición de Vila es cierta, porque quería que Liborio sea el candidato a la gubernatura. Como no quedó, Vila y Liborio operaron en contra de Renán para que perdiera”, afirmó Ramírez Carrillo.
A su juicio, el apoyo que habría recibido Morena para que ganara Joaquín Díaz Mena se refleja ahora en la incorporación de Vidal Aguilar al partido gobernante, en su aparición junto a la presidenta Claudia Sheinbaum y el propio gobernador, y en su intención de competir por Mérida.
Ramírez Carrillo interpretó esa aparición como una señal política y recordó que Vila Dosal nombró a Vidal Aguilar secretario de Educación durante su administración.
Ve una alianza que fortaleció a Morena en Yucatán
El analista consideró que la alianza entre Vila Dosal y Vidal Aguilar representó una oportunidad para Morena, pues habría fortalecido al partido, aunque al mismo tiempo, según su lectura, debilitó políticamente a Joaquín Díaz Mena.
Ramírez Carrillo sostiene que el actual gobierno estatal depende de un pequeño grupo de poder económico que habría ayudado a estructurar y operar esta alianza.
También afirmó que el gobierno estatal está ocupado por viejos políticos provenientes del PRI y del PAN, quienes, desde su visión, mantienen influencia dentro de Morena.
El investigador señaló que ese grupo estaría integrado por personajes sin una afiliación partidista fija, que brincan de un partido a otro y buscan controlar presupuesto, obras y negocios.
Mérida sería la “joya de la corona”
Ramírez Carrillo cree que la estructura de ese grupo de poder económico se consolidó desde el gobierno de Vila Dosal y que Vidal Aguilar habría sido un intermediario por su condición económica.
“Ingenuamente los morenistas interesados en competir por Mérida mostraron sus caras, pensaron que en realidad los tomarían en cuenta y ahora sale un Liborio sin ningún compromiso y es la carta fuerte de Morena para la elección municipal de Mérida”, expresó.
También afirmó que “Liborio, Vila y Huacho pretenden afianzar una nueva élite económica en Yucatán que llegó a través del hoy senador de la República Vila Dosal”.
El especialista ve difícil que Vidal Aguilar pueda ganar la presidencia municipal de Mérida frente a Cecilia Patrón Laviada.
Sin embargo, advirtió que, en caso de lograrlo, el grupo de poder económico al que se refiere tendría acceso al control del presupuesto municipal, las obras de infraestructura y las tierras de Mérida y del estado.
“La venta del territorio es el principal valor para este pequeño grupo de poder económico”, afirmó.
Ramírez Carrillo consideró además que el respaldo público de Vila Dosal a Cecilia Patrón es “de dientes para afuera” y planteó que podría repetirse una estrategia similar a la que, según su interpretación, se utilizó contra Renán Barrera.
Desde esa visión, si Vidal Aguilar llegara a ganar Mérida, se convertiría en candidato natural de Morena al gobierno de Yucatán en 2030.


