El enloquecido sujeto le prendió fuego a su nave frente a los polis y las llamas alcanzaron a su pobre madre, terminando con quemaduras en varias partes de su cuerpo
Agárrense porque la nota de hoy está más caliente que el sol de mediodía en Progreso. Resulta que un sujeto allá por tierras brasileñas, exactamente en un lugar llamado Domingos Martins, se volvió completamente loco y terminó armando un show que casi acaba en tragedia familiar.
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Todo este “merequetengue” empezó por un simple retén de tránsito, de esos que a veces nos hacen rebusnar, pero este cuate, identificado como Weverton Pereira Oliveira, de 33 años, de plano se pasó de lanza.
Dice el chisme que la policía lo detuvo porque su motito no traía placa. El Weverton, en lugar de quedarse quieto y aceptar su multa, se puso bien bravo y empezó a gritarles a los agentes que mejor se pongan a agarrar ladrones.
Como le dijeron que se iban a llevar su nave al corralón, el tipo se fue bien enojado, pero regresó con un bidón de gasolina y la placa toda doblada. Ahí fue cuando la cosa se puso color de hormiga.
El momento más grueso fue cuando los polis, al ver que el cuate estaba bien “filo”, sacaron sus armas para ver si se calmaba. Pero al Weverton le valió un reverendo cacahuate y les gritó: “¡Dale, mátame!”, mientras empezaba a rociar la moto con el combustible.
En eso, su pobre mamita, que seguramente estaba con el Jesús en la boca, corrió hacia él para suplicarle que no hiciera ninguna tontería. “¡No, por el amor de Dios!”, decía la señora tratando de detenerlo, pero el hijo, ya bien tercón, le gritó que se quitara y ¡zas!, que le prende fuego a la moto.
¡Ay, virgencita! Lo peor fue que las llamas no solo se comieron la moto, sino que alcanzaron a la pobre señora, quien quedó envuelta en fuego y cayó al suelo.
El mismo hijo y otra persona tuvieron que ayudarla porque la pobre se estaba quemando viva. Mientras la moto se hacía cenizas, el muy cínico se puso a grabar con su celular diciendo que eso era la bronca de un trabajador.
Al final, la policía tuvo que usar gas pimienta porque hasta los parientes se metieron al pleito. La señora está ahora en el hospital, bien grave con quemaduras en la cara y los brazos.
El Weverton también terminó quemado, pero en cuanto le dieron el alta, ¡pum!, que me lo encierran en el tambo. Ahora el juez ya dijo que se queda preso por intento de homicidio e incendio.
¡Qué mal plan con este cuate, por su coraje dejó a su mamá bien amolada! ¡No sean así, mejor paguen sus multas!
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