“Las fundadoras del espiritismo”

En 1847 dos hermanas canadienses, Margaret y Katy Fox, junto a su familia se mudaron a una nueva casa en Hydesville, Nueva York. El antiguo dueño de la propiedad fue honesto y les mencionó que la vendía ya que en la casa siempre se escuchaban ruidos escalofriantes, pero la familia aún así decidió comprarla.

Y efectivamente el 31 de Marzo de 1848, sucesos paranormales que cambiarían la vida de estas chicas comenzaron. Todo empezó con ruidos extraños, golpes y pisadas inexplicables.

Conforme pasaba el tiempo, las niñas se fueron acostumbrando a estos fenómenos y comienzan a realizar experimentos de comunicación con los espíritus. Las hermanas establecieron un tipo código morse con golpes, un golpe significaría si y dos golpes significarían no, para las letras especificaron reglas claras.

El espíritu que las contactó se llamaba: Charles Ryan, quien decía haber vivido en esa misma casa, donde fue asesinado y enterrado; Los Fox lo buscaron, pero no encontraron su cadáver.

Poco tiempo después, la familia Fox se vio obligada a dejar su casa porque el pastor, metodistas y correligionarios de la zona acusaban a las hermanas de estar poseídas por el demonio; así que se fueron a vivir a Rochester, NY con la hermana mayor, quien poco después se unió al clan para ser su representante.

Charles las siguió hasta Rochester quien siempre fue el intermediario entre los espíritus y las hermanas, que ya para este entonces eran muy populares y realizaban constantemente sesiones con personas que querían hablar con sus seres queridos del mas allá. Las sesiones se volvieron más intensas, pues durante estas, comenzaron a agarrarse de las manos todos los presentes, dando pie a que la mesa vibrara y levitara.

En 1888, Margaret confiesa que todo fue una farsa, pero se dice que fue obligada a dar esa falsa declaración por cristianos influyentes; Lo más extraño de todo es un hecho que confirma que Margaret y Katy siempre dijeron la verdad, en 1904 poco después de que las hermanas fox habían fallecido, los restos de Charles, el siempre fiel espíritu de las Fox, fue encontrado en la casa de Hydesville donde ellas habían vivido.