NIÑOS EN LA MORGUE

Estábamos en la sala de autopsia cuando nos llevaron el cuerpo de un niño de aproximadamente 9 años, nos pidieron que lo revisáramos de inmediato ya que al día siguiente sus familiares llegarían a recogerlo a temprana hora, eran más de las 9 de la noche, así que cuando terminamos el informe del cuerpo que teníamos en la mesa nos tocaba realizarle la autopsia al niño, se veía que era un niño simpático en su cara aun tenia una sonrisa, no quise tocarlo ya que para mi era duro tener que revisar un cuerpo de un angelito.

Así que le pedí a mi ayudante que le hiciera el informe de vista nada mas, ya que nos habían dicho que el niño murió a causa de un golpe que recibió en la cabeza cuando jugaba con su hermanita.

Terminamos el informe cuando entraron otro cuerpo pequeño, esta vez era una niña de unos 5 años, lo curioso es que murieron de la misma manera, simple coincidencia pensé. Al igual que al niño nos pidieron que lo revisáramos de inmediato porque sus familiares llegarían temprano a recoger el cuerpo, como ya dije para mi era duro tener que revisar el cuerpo de un niño, así que hicimos la misma rutina, (un informe de vista).

El tiempo paso rápido, ya eran la una de la madrugada cuando decidimos ir a descansar un poco, teníamos un cuarto pequeño donde podíamos descansar tranquilos, después de platicar un rato me quede dormida cuando de repente una voz me despertó, era la voz de una niña, que venia del pasillo, yo quede helada me imagine lo peor estando en una morgue, quise despertar a mi ayudante que se había quedado del otro lado donde había un sofá, pero me di cuenta que no estaba.

–Que raro a donde habrá ido– pensé.

Estaba tratando de averiguar de quien era esa voz, cuando escuche un grito que venía del pasillo, salí a ver lo que pasaba cuando vi unas sombras que entraron a la sala de autopsias, no le di importancia ya que vi a mi ayudante pálido con una mueca de terror, lo lleve al cuarto casi arrastrándolo ya que no reaccionaba, cuando al fin reacciono le pedí que descansara pero me dijo:

–Los niños no están muertos, acabo de verlos jugando en el pasillo.

–No puede ser, ¿yo no me animo ir a verlo?
–Yo se que eran ellos, yo los vi, los vi doctora.
–Calmate, trata de descansar.

Estábamos platicando cuando escuchamos que alguien estaba en la sala de autopsias, se escuchaba que estaban buscando algo, todas las cosas que utilizamos para trabajar cayeron al suelo, seguido de eso se escucharon risas inocentes de niños, sin duda eran los niños que habíamos revisado hace poco.

Ya que eran los únicos niños que teníamos en la morgue esa noche y nunca antes nos había pasado algo similar, sus travesuras siguieron hasta las 4 de la mañana, yo no quise salir a ver, ya que la mirada de mi ayudante me decía que no lo hiciera, cuando por fin amaneció salimos a ver si en realidad los niños eran los causantes de aquel suceso, pero los cuerpos seguían donde los habíamos dejado.
Pero nos sorprendió ver todo tirado, no había explicación para ello.

Fue la peor noche que pase en la morgue, y mi ayudante ya no volvió a ser el mismo, ya que me contó que vio a los niños corriendo tras de el y eso fue lo que hizo que soltara aquel grito. Son tantas cosas que nos a tocado vivir, pero esa fue la peor para mi.