Uay, sobrinos, la forma de pagar en México podría cambiar bastante en los próximos meses. El Senado aprobó la nueva Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, una norma que busca que cada vez más trámites, servicios y compras puedan pagarse con tarjeta, transferencia, código QR o celular.
Pero antes de que guardes los billetes debajo del colchón, ojo con esto: la ley no elimina de golpe el dinero en efectivo en todo México. Lo que sí hace es abrir la puerta para que la Secretaría de Hacienda determine ciertos sectores o actividades donde el pago digital pueda convertirse en la única opción.
¿El efectivo va a desaparecer en México?
No de un día para otro. La ley plantea una transición gradual hacia los pagos digitales y electrónicos.
En palabras sencillas: los billetes y monedas seguirán circulando, pero en algunas actividades que Hacienda considere estratégicas o relevantes podrían dejar de aceptarse más adelante.
Además, si hay una falla de internet, electricidad o algún problema técnico que impida cobrar digitalmente, la propia norma permite usar temporalmente efectivo o cheque.
¿Qué aprobó el Senado?
El Senado aprobó la ley en lo general y en lo particular este 20 de octubre de 2026. El proyecto fue enviado al Ejecutivo federal para su promulgación y posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación.
La idea central es que los pagos digitales dejen de ser una opción limitada a bancos, grandes comercios o aplicaciones y se vuelvan más comunes en trámites y servicios del día a día.
¿Dónde sí será obligatorio aceptar pagos digitales?
Las dependencias de gobierno federales, estatales y municipales deberán realizar los ajustes necesarios para aceptar pagos electrónicos en trámites y servicios.
Eso significa que, con la implementación de la ley, pagar un trámite gubernamental con transferencia, tarjeta u otro medio digital debería ser cada vez más común.
¿Y las tiendas, mercados y negocios pequeños?
Para los negocios privados, la incorporación de pagos digitales es en general voluntaria. Sin embargo, Hacienda tendrá la facultad de definir sectores específicos en los que el pago electrónico sea la única forma permitida.
Ahí está uno de los puntos que más polémica ha generado: pequeños comerciantes y negocios podrían tener que contratar internet, una terminal o algún sistema de cobro digital si su actividad queda incluida en esos sectores.
¿Qué formas de pago cuentan como digitales?
La nueva ley reconoce varias opciones que muchos mexicanos ya usan todos los días:
- Tarjetas de débito y crédito.
- Transferencias bancarias.
- Códigos QR.
- Tecnología NFC, como pagos acercando el celular o la tarjeta.
- Domiciliaciones y otros sistemas autorizados.
¿Qué papel tendrá Hacienda?
La Secretaría de Hacienda tendrá una de las facultades más importantes de la ley: decidir qué sectores y actividades podrán pasar a esquemas donde solo se acepten pagos digitales.
Después de que esas áreas sean definidas, las autoridades correspondientes deberán establecer las reglas y los tiempos para hacer la transición.
¿Cuándo empieza a aplicar?
La ley todavía debe ser promulgada y publicada en el Diario Oficial de la Federación. A partir de ahí comenzarán los plazos y reglas para su implementación.
Por eso, decir que “desde 2027 nadie podrá pagar en efectivo” sería exagerado. El cambio será gradual y dependerá de los sectores que Hacienda vaya definiendo.
¿Qué cambia para Yucatán y Mérida?
Al ser una ley de alcance nacional, también aplicará en Yucatán. Las dependencias estatales y municipales deberán adaptarse para aceptar medios digitales en trámites y servicios conforme avance la implementación.
Para los comercios locales, el impacto dependerá de si su actividad queda o no incluida entre aquellas que Hacienda determine como sujetas a pago exclusivamente digital.
¿Por qué hay polémica?
Quienes apoyan la medida señalan que puede facilitar pagos, reducir el uso de efectivo y ampliar el acceso a servicios financieros.
En cambio, legisladores de oposición han advertido que podría afectar a pequeños comercios, personas sin cuenta bancaria y comunidades con poca conectividad, donde el efectivo sigue siendo la forma principal de pago.
Así que, por ahora, no es momento de tirar la cartera: el efectivo sigue vivo. Lo que viene es una transición en la que el celular, la tarjeta y las transferencias tendrán cada vez más peso en la vida diaria.
También puedes leer:


