“Estoy en un avión secuestrado….te amo y quiero que seas feliz”: la desgarradora despedida de un hombre que sabía que no volvería a casa el 11-S

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“Estoy en un avión secuestrado....te amo y quiero que seas feliz”: la desgarradora despedida de un hombre que sabía que no volvería a casa el 11-S

“Te amo”. Fueron algunas de las últimas palabras que Brian Sweeney dejó para su esposa antes de que el vuelo 175 impactara la Torre Sur

Uay, sobrinos, hay historias del 11 de septiembre que, aunque hayan pasado 25 años, todavía logran poner la piel chinita. Una de ellas es la de Brian David Sweeney, un ex piloto de la Marina estadounidense que, desde el vuelo 175 de United Airlines, supo que algo terrible estaba ocurriendo y decidió llamar a su esposa.

A las 8:59 de la mañana del 11 de septiembre de 2001, mientras el Boeing 767 se dirigía hacia Nueva York, Sweeney tomó uno de los teléfonos disponibles a bordo e intentó comunicarse con Julie, su esposa. Ella no respondió. Entonces dejó un mensaje en la contestadora de su casa.

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Brian sabía que el avión había sido secuestrado y, de acuerdo con la investigación de la Comisión del 11-S, también logró comunicarse con su madre, Louise, para explicarle lo que estaba sucediendo. El mensaje que Julie encontró después se convirtió en uno de los testimonios personales más recordados de aquella mañana.

Brian le dijo que estaba en un avión secuestrado y que la situación no pintaba bien. Pero, en lugar de concentrarse únicamente en lo que estaba viviendo, utilizó aquellos segundos para decirle cuánto la amaba y pedirle que siguiera adelante con su vida.

Así fue la última llamada de Brian

El National September 11 Memorial & Museum conserva actualmente el mensaje dentro de su colección histórica. Julie explicó años después que la calma que escuchaba en la voz de Brian le resultaba reconfortante. La despedida ocurrió apenas unos minutos antes del impacto.

A las 8:59 de la mañana, Brian David Sweeney intentó comunicarse con su esposa, Julie. Ella no contestó en ese momento, por lo que Brian dejó un mensaje en la contestadora de su casa. Su voz era tranquila, pero sus palabras dejaban claro que entendía la gravedad de lo que estaba ocurriendo:

“Jules, soy Brian. Escucha, estoy en un avión que ha sido secuestrado…”

“Si las cosas no van bien, y no se ve bien, solo quiero que sepas que te amo absolutamente, quiero que hagas el bien, que vayas a pasar buenos momentos, lo mismo para mis padres y con todos, y simplemente te amo totalmente, y te veré cuando llegues allí. Adiós, cariño. Espero llamarte.”

Después de intentar comunicarse con Julie, Brian llamó a su madre, Louise Sweeney. Según la Comisión del 11-S, le informó que el avión había sido secuestrado y que algunos pasajeros estaban pensando en intentar tomar el control de la cabina. Cuatro minutos después de aquella llamada, a las 9:03 de la mañana, el United Airlines Flight 175 se estrelló contra los pisos 77 al 85 de la Torre Sur del World Trade Center. Brian tenía 38 años.

Cuatro minutos después, el vuelo 175 impactó la Torre Sur

A las 9:03 de la mañana, el vuelo 175 de United Airlines fue estrellado deliberadamente contra los pisos 77 al 85 de la Torre Sur del World Trade Center. Brian tenía 38 años. En aquel avión viajaban 51 pasajeros y nueve integrantes de la tripulación, todos fallecidos en el ataque. También murieron personas que se encontraban dentro de la torre.

La Comisión del 11-S documentó que, después de llamar a Julie, Brian habló con su madre y le contó que algunos pasajeros estaban considerando intentar tomar el control de la aeronave y entrar a la cabina. El intento no logró impedir el ataque.

¿Quién era Brian Sweeney?

Mare, detrás de aquel mensaje no había solamente un pasajero más. Brian había sido piloto e instructor de la Marina de Estados Unidos, y posteriormente trabajó para un contratista de defensa. El 9/11 Memorial también lo identifica como antiguo piloto e instructor naval.

Brian y Julie se habían conocido en Filadelfia y se casaron aproximadamente siete meses después de conocerse. Para 2001 vivían en Cape Cod, Massachusetts, donde Julie continuaba trabajando como profesora. La mañana del ataque, ella estaba precisamente dando clases en una preparatoria cuando recibió la llamada de su suegra para informarle que Brian viajaba en el avión secuestrado. Más tarde regresó a casa y encontró el mensaje que él había dejado en la contestadora.

Con los años, Julie volvió a casarse y tuvo dos hijos. También continuó relacionada con la enseñanza y colaboró con el 9/11 Memorial & Museum, donde ha compartido la historia de Brian con visitantes.

Y quizá ahí está lo más doloroso de aquella grabación: Brian no sabía exactamente cómo terminaría la historia, pero sí entendía que podía no volver a casa. En medio de una tragedia que todavía estaba comenzando, utilizó los últimos minutos que tuvo para hacer algo profundamente humano: despedirse de la persona que amaba y pedirle que siguiera viviendo.

Una mañana que cambió la historia

La despedida de Brian ocurrió en medio de una operación coordinada en la que 19 integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales.

A las 8:46, el vuelo 11 de American Airlines impactó la Torre Norte. Diecisiete minutos después, el vuelo 175 golpeó la Torre Sur. A las 9:37, el vuelo 77 fue estrellado contra el Pentágono y, a las 10:03, el vuelo 93 cayó cerca de Shanksville, Pensilvania, después de que pasajeros y tripulantes intentaran recuperar el control.

La Torre Sur colapsó a las 9:59 y la Torre Norte a las 10:28. En total, 2 mil 977 personas murieron en los atentados del 11 de septiembre, sin contar a los 19 secuestradores. Las víctimas provenían de 90 países. Y entre todos esos nombres hay uno que, para una familia, dejó de ser simplemente una cifra: Brian David Sweeney.

Su último mensaje quedó como una despedida íntima en medio de una tragedia mundial. No pudo regresar a casa, pero aquellas palabras sí llegaron hasta Julie y, 25 años después, siguen contando quién era él antes de convertirse en uno de los nombres del 11-S.

“Así sonaba el mundo mientras todo ocurría”

Hay otro registro que ayuda a entender algo que hoy puede resultar difícil de imaginar: en esos primeros minutos nadie tenía claro todavía la dimensión completa de lo que estaba sucediendo. En una transmisión de aquel momento, un piloto comunicó reportes de una emergencia nacional y mencionó información que posteriormente se comprobó que era incorrecta. Entre lo que se escuchó estaban versiones sobre otros aviones secuestrados, un supuesto ataque al Pentágono con un helicóptero y hasta otro avión que habría explotado o sido destruido sobre el océano.

El audio debe escucharse tal cual fue transmitido aquella mañana, porque no se trata de afirmar que esos hechos ocurrieron, sino de conservar el registro de la información que circulaba mientras la emergencia todavía estaba desarrollándose. Y vale la pena hacer la aclaración después: Esos reportes no terminaron correspondiendo con lo ocurrido.

El avión que atacó el Pentágono fue American Airlines Flight 77; no fue un helicóptero. El cuarto avión secuestrado fue United Airlines Flight 93, que terminó estrellándose cerca de Shanksville, Pensilvania, a las 10:03 de la mañana, después de que sus pasajeros intentaran recuperar el control de la aeronave.

Precisamente por eso ese audio resulta tan fuerte: permite escuchar la confusión en tiempo real, antes de que las autoridades, los medios y el público pudieran reconstruir lo que realmente estaba pasando.

Otras historias conmovedoras que podemos sumar por el 11-S

  • Rick Rescorla, jefe de seguridad de Morgan Stanley, quien organizó la evacuación de miles de empleados de las Torres Gemelas y regresó al edificio para buscar a otros después de que la mayoría ya había salido.
  • Welles Crowther, conocido como “el hombre del pañuelo rojo”, un ejecutivo que ayudó a varias personas a salir del South Tower antes de regresar nuevamente al edificio.
  • Los pasajeros del vuelo 93, quienes, después de conocer por llamadas telefónicas lo ocurrido en Nueva York y Washington, decidieron enfrentarse a los secuestradores. El avión terminó cayendo en Pensilvania y no llegó a su objetivo.
  • Ada Dolch, directora de una escuela ubicada cerca del World Trade Center, quien evacuó a más de 600 estudiantes y trabajadores mientras su propia hermana se encontraba en una de las torres y murió ese día.

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