Su pariente persiguió a la chavita hasta que la dejó tiesa en plena calle, luego se quiso acabar con su existencia tragando veneno, pero ya lo torció la ley
¡Qué cosa más fea, mis estimados sobrinos de Al Chile! De verdad que la gente cada día está más chocha y mala de la cabeza. Esta vez les traemos un chisme que está bien grueso y que ya le dio la vuelta al mundo, pues una pobre chavita de apenas 16 años perdió la vida de la manera más salvaje en la India. La muchachita, que se llamaba Lavanya y jalaba como enfermera en una clínica privada, fue asesinada a machetazos en pleno día frente a un montonal de gente que sólo se le quedó mirando con el ojo cuadrado, todo esto en una terminal de camiones.
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El causante de esta tragedia fue un pinche pelaná llamado Chethan, de 22 años, que además de ser su pariente lejano, la andaba acosando desde hacía un buen tiempo. El tipo estaba enterco tras de ella, pero como la pobre enfermerita lo mandaba a revolcarse y le decía que no quería nada con él, el maldito se prendió y preparó su venganza de la peor forma.
Todo pasó el pasado jueves 16 de julio. La pobre chiquita se subió al camión para quitarse de su chamba y regresar a su casa, pero el acosador se le pegó como garrapata y se sentó junto a ella.
En el camino, Lavanya sintió miedo y le marcó a un familiar para contarle que este tipo la estaba fastidiando, pero de momento la llamada se cortó. Al bajar en la estación de autobuses KSRTC de Bantwal, el chavo la empezó a perseguir con toda la mala intención del mundo.
De pronto, el infeliz sacó un señor machete que tenía bien guardado en su bolto y empezó a darle con todo en la merita cabeza y el cuerpo. La joven quedó tirada en el suelo sobre un charco de sangre, mientras el cobarde tiró el arma y se marchó bien fresco en un coche. La gente trató de ayudarla y la llevó rápido al hospital, pero los doctores sólo dijeron que ya había entregado el equipo.
La policía de la India se puso las pilas de volada. Revisaron las cámaras de seguridad, vieron el video del ataque y comenzaron la cacería de Chethan, de quien se dice que podría pertenecer a una banda de corruptos.
Al final, ayer viernes se logró su captura, pero el muy cobarde, para no enfrentar la cárcel, se tragó un frasco de veneno para ratas. Ahora está en el hospital custodiado por los uniformados, esperando que se recupere para que pague por esta cochinada que le hizo a la pobre chiquita. ¡Qué coraje con este caso!


