Pase, debut y despedida

Lionel Messi y Luis Suárez aportaron los goles con los que el Barcelona derrotó ayer 2-0 al Espanyol para instalarse en las semifinales de la Copa del Rey.

El Barza había perdido el encuentro de vuelta por 1-0 la semana pasada, pero emparejó rápidamente el marcador global por medio de un cabezazo del uruguayo Suárez a los 9 minutos del encuentro realizado en el Camp Nou.

Messi colocó en ventaja a los locales a los 25, y el Barcelona evitó el tipo de sorpresa que dejó fuera del certamen al Real Madrid, eliminado la víspera por el Leganés. EL gol de “La Pulga” fue el 4,000 del Barcelona en el Camp Nou.

El cotejo marcó el debut del brasileño Philippe Coutinho, nuevo fichaje del Barcelona, quien ingresó en el segundo tiempo, como reemplazo de Andrés Iniesta.

Coutinho llegó procedente del Liverpool a comienzos de este mes, pero no había participado en encuentro alguno, debido a una lesión muscular en la pierna derecha.

Se le fichó por 160 millones de euros (192 millones de dólares en el momento en que se pactó la transferencia), con lo que es el jugador más caro del Barcelona en la historia.

Es la octava temporada consecutiva que el Barcelona ha llegado a las semifinales de la Copa del Rey. Ha conquistado el título en las últimas tres ediciones.

Última ovación

Vestido de calle y acompañado por sus tres hijos y la plantilla al completo del primer equipo del Barcelona, saltó el argentino Javier Mascherano al césped del Camp Nou para despedirse de la que durante siete años y medio fue su afición antes de emprender su aventura en el Hebei China Fortune.

El club azulgrana brindó al internacional albiceleste un homenaje en el tapete verde del Camp Nou pocos minutos antes del inicio del encuentro de vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey que el Barza disputó ante el Espanyol.

Mascherano recibió el aliento del Camp Nou y de jugadores y técnicos de la primera plantilla, que le hicieron un pasillo desde el área técnica hasta el terreno de juego, donde fue ovacionado por los aficionados que medio llenaban las gradas del estadio quince minutos antes del inicio del encuentro.

Entre los aplausos del Camp Nou y de los jugadores de sus compañeros, Andrés Iniesta, entregó al argentino una placa conmemorativa.